Mi día perfecto
Hoy era un día perfecto, maravilloso, de esos que hacen historia. Empezó la mañana con resolución de problemas, y aunque no estaban todos bien, no importaba, Luego clase de Materiales, la asignatura más inservible que os podáis imaginar, con un dolor de cabeza... Pero luego prácticas. Qué feliz soy en los gabinetes, quién lo iba a decir. Me pongo la bata, meto la lapicera en el bolso de arriba, y una horquilla y alguna que otra cosa en los de abajo, y soy feliz. Ya estoy nominada para entrar en el IOBA ^^ Cuando quiera y con un horario ultraflexible, para ayudar en un estudio. ¿Cobrando? Casi fijo que no... pero no importa. Soy feliz estando allí, jajaja!
Por la tarde en casita, intentando tocar un poco el piano, que con eso de adelantar 20 días el concierto... muero un poco. Espero que me de tiempo a tener Bach al menos audible. Siendo todo lo amablemente dulce que puedo ser para poder ir antes a ensayar y poder trabajar el pedal del Steinway... que si no luego las cosas no salen bien.
Mitología, hoy tocaba Afrodita. Pero creo que sigo prefiriendo a Eros, del amor pasional, del que sólo dura un instante y te arrastra hacia la sombra del abismo. Me parece más interesante...
.
.
Sentada, con las piernas apoyadas sobre el radiador caliente. Llenándome los oídos de tu sonido, aunque se opine por ahí que es inmoral e incorrecto. Qué capacidad tiene la metne humana... Recuerdo mis pantalones negros, la camiseta granate, el frío que hacía. La sensación de frío y calor a la vez. Más tarde, sentada en la mesa de mi habitación, con los ojos cerrados, inventándome el juego en el que participo todos los días. Y noche tras noche, bailando por el suelo de mi habitación, descalza, en los mundos que es capaz de crear mi cabeza, en todas aquellas ilusiones de color y alegría, o de oscuridad y tristeza.
.
Ojalá tuviera más recuerdos a los que agarrarme con esa fe inquebrantable. Apenas dos o tres más. Pero poco a poco la fe se rompe, se resquebraja. Despacio, lentamente. Es como una roca que tiene una grieta que se llena de agua, y en invierno se congela y la abre un poco más. Y así un año tras otro, hasta que al final se rompe. Ras! Rota. Y algún día el pegamento dejará de funcionar, o de existir, o algo así. Y no habrá nadie ni nada que lo vuelva a unir.
El dolor sólo engendra más dolor, ninguna otra cosa. La única manera de parar esa espiral es saltando de ella. Ahora mismo... no tengo palabras para contar cómo me siento, no existen en ningún idioma términos para describir todo lo que llevo dentro. Igual es la única manera de seguir avanzando, poco a poco, dejar las cosas que nos aportan más momentos malos que buenos, o que, a pesar de ser los mejores los más numerosos, los otros sean mayores en tamaño.
Tal vez el miedo esté en aferrarse a la gente del pasado, como sea. Mejor solo que mal acompañado, nunca lo dudé, y sin duda mejor solo que con gente que esté contigo para que dejes de molestar, o porque les da igual estar o no estar. ¿Sabes? Prefiero infinitas veces mi vida a la tuya. SIEMPRE.
.
.
Tal vez todo mi mundo sea de nubes, pero el tuyo es de plástico, soy más feliz con lo rápido, lo caduco, lo variable, lo que no sigue unas normas, lo que se salta toda convención. No me cambio por nadie, y menos por tí.
.
.
Lista para que me lleves a toda la salsa del mundo, y ver si es verdad esas cosas que dices sobre lo que ocurre mientras se está bailando.
Feliz siendo como soy :)

Gedrosia dijo
Como siempre a sus pies, damisela. Y son sus pies los que notarán que es cierta cada una de las cosas que he contado.
La salsa espera y te tienes que dejar llevar...
15 Abril 2008 | 01:19 AM